Deseo que suceda

Ilustración creada bajo la dirección creativa del autor mediante el uso de Inteligencia Artificial
Ilustración creada bajo la dirección creativa del autor mediante el uso de Inteligencia Artificial

Deseo que suceda, dijo, al tiempo que él clavó su mirada en la de ella. “Hagamos que suceda” dijo, al tiempo que ella clavó su mirada en la de él.

Entraron a un hotel cercano, dejaron la habitación en penumbra. Ambos cerraron los ojos y acercaron sus cuerpos. Él susurró a su oído: “te deseo”, ella correspondió con un “también yo”.

Percibieron el olor extraño que embriagó a ambos por su paso en aquella avenida. Las manos quitaron la ropa, hurgaron en los cuerpos ajenos, ansiosas por sentir la piel recién descubierta, por apretar los pechos firmes, por estrujar las voluptuosas nalgas, palpar el plano abdomen, entrar en el pubis húmedo, subir y bajar por el pene erecto.

Dieron paso a las lenguas, ávidas de saborear el sudor del día, jugar con el clítoris de ella, chupar el glande de él, para, al fin, moverse, girar, subir, él sobre ella y ella sobre él. Gemir y gritar, mirarse lujuriosos, tocarse de nuevo, lascivos, libidinosos, más allá de la imaginación, más allá de la casualidad, y en medio de su éxtasis, explotar en la fantasía que los asaltó apenas se vieron en la calle, acaso un momento antes de aquel momento.

Se bañaron ambos, ambos se vistieron. Salieron a la avenida donde él clavó su mirada en la de ella, y ella clavó su mirada en la de él. Gracias dijo ella, a ti, dijo él y ambos continuaron el camino interrumpido, para nunca más encontrarse de nuevo.

"Estoy aquí, tu único compañero, de toda la vida, siempre a tu lado, a pesar de tus errores, a pesar de tus miedos."

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