Esta serie fue realizada en 2019, utilizando flores seleccionadas en el mercado de La Cruz.
Mi intención fue explorar la intimidad botánica a través de la fotografía macro, revelando detalles que suelen pasar inadvertidos a simple vista.
El proyecto lo desarrollé íntegramente con luz natural y lentillas de aproximación en un entorno doméstico, prescindiendo del flash para conservar la suavidad de las texturas.