Mi camino en la pintura no ha sido lineal, sino un proceso de idas y vueltas dividido en cuatro momentos fundamentales. A pesar de los años, el hilo conductor que ha unido mi obra siempre ha sido el surrealismo, con breves pero intensas incursiones en la abstracción.
“Especialista en sistemas de cómputo retirado, pensador de temas “inútiles”, diseñador web por reinvención, artista recurrente y escritor en momentos de desvaríos.”